RVG: Dmitri Bilozerchev, del cielo al infierno y viceversa

La semana pasada pasamos de refilón por uno de los episodios más sorprendentes de la historia de la gimnasia. Hoy, vamos a desarrollarlo. Vamos a hablar de uno de los mejores gimnastas de la historia, el ruso Dmitri Bilozerchev, y de cómo pasó de la gloria a la más absoluta de las miserias para luego resurgir de sus cenizas y alcanzar otra vez la cima.

Era 1983 y la Unión Soviética había enviado al campeonato de Europa a un prometedor junior de 16 años, nuestro Bilo, que sorprendió a todo el panorama internacional llevándose a casa un puñado de oros, entre ellos el individual.

Evidentemente, fue elegido para competir en el campeonato del mundo de ese mismo año en Budapest. Tras quedar segundo en el concurso por equipos, Dmitri atesoró un total de tres dieces para convertirse en el gimnasta más joven de la historia en ganar el oro individual (este récord lo sigue manteniendo) y con la nota más alta (y este se va a quedar ahí para siempre al haber cambiado la forma de puntuar).

Screenshot-2018-1-21 Gimnasia - Google Drive(2)
Fuente: Sputnik

 

Era el gran favorito para los juegos de Los Ángeles 84, incluso por delante de su compañero de equipo Yuri Korolev (campeón del mundo en 1981 y considerado el mejor hasta la llegada de Dimi). Pero el boicott quiso que su debut olímpico se retrasara cuatro años. No obstante, en la competición alternativa los juegos de la amistad arrasó, como era de esperar.

Llegó el año 85 y nuestro protagonista buscaba un nuevo récord: convertirse en el primero de la historia en ganar dos mundiales, y hacerlo de forma consecutiva. Y aquí es donde comienza el asunto que nos ocupa.

Unas semanas antes del mundial de Montreal, el joven Dimi, de dieciocho años, se había prometido a su novia, la patinadora sobre hielo Svetlana Serkeli. Para celebrarlo, en el centro de entrenamientos de Moscú, Round Lake, le dieron permiso para pasar la noche en su casa, brindar y volver a entrenar al día siguiente. Como su padre no pudo llevarlo de vuelta al centro, decidió coger él mismo el coche y volver con un amigo. Era de noche, estaba lloviendo y el muchacho tenía el carnet de conducir desde hacía diez días, ¿qué podía salir mal? Pues, por increíble que os parezca, algo salió mal: un camión apareció y, para esquivarlo, Dmitri estampó el coche contra una farola. Su pierna quedó atrapada por la palanca de cambios.

Una vez trasladado al hospital se confirmaron los peores presagios: se había roto la pierna en más de cuarenta pedazos y había que operarlo de urgencia. No solo le advirtieron de que no iba a poder volver a competir, sino que no le aseguraron que fuera a poder volver a andar. Como es de esperar, su mundo se derrumbó. Para colmo, dio positivo en el control de alcoholemia (él decía que no iba borracho, que solo brindó. Los medios afirmaban que sí que iba ebrio. Nunca lo sabremos a ciencia cierta).

Tras tres operaciones para colocar todos los fragmentos de la pierna en su sitio, se acabó la gimnasia y comenzó un duro período de recuperación para poder volver a caminar. Pero nuestro Bilo es un tipo duro, así que en cuanto pudo levantarse de la cama comenzó a practicar sus apoyos invertidos en el hospital. No tenía otra opción, su forma de ganarse la vida era la gimnasia y tenía que volver.

 

Screenshot-2018-1-21 Gimnasia - Google Drive
Fuente: Smena

 

Lo que pasó a continuación os sorprenderá: tan solo dos años después de destrozarse la pierna, ya había logrado alcanzar un nivel competitivo, por lo que decidió salir del ostracismo y competir en el campeonato de Europa del 87. Lamentablemente, para poder entrenar con su pierna lesionada, sometió la sana a una excesiva presión y justo antes de su vuelta tuvo que ser operado del tobillo.

Screenshot-2018-1-21 Gimnasia - Google Drive(1)
Fuente: Smena

Pero, aunque un poco más tarde de lo que tenía programado, Dmitri Bilozerchev volvió a competir, eso sí que no se lo esperaba nadie. Y lo que menos se esperaban era que, aun después de casi perder la pierna y medio cojo, seguía siendo superior a sus rivales. Y, con esa superioridad, ganó su segundo mundial en Rotterdam. Ver para creer.

 

Screenshot-2018-1-21 Classic motivational quotes ( ancient quotes) • Fotos y vídeos de Instagram
Fuente: instagram @ancientquotes

Creo que los demás dicen que soy tan maravilloso porque soy el número uno. Si fuera el segundón, todo el mundo olvidaría mi maravillosa técnica y habilidad.  Cuando actué en 1983 y 1985 todo el mundo me alabó, decían que era simplemente genial. Pero cuando tuve el accidente de coche empezaron a dar opiniones diferentes, que yo tenía la culpa. Pero cuando finalmente revalidé mi título mundial, una vez más cambiaron su opinión.

Finalmente, te das cuenta de quiénes son tus verdaderos amigos y quiénes no. Ese es un hecho del que solo te das cuenta cuando pasa algo serio. La tragedia pone todo en su lugar. Me deshice de toda mi ingenuidad, todas mis ilusiones. Me di cuenta de qué es qué y cómo es cómo.

Durante sus dos años de destierro mucha gente le volvió la espalda, los que le agrió aún más si cabe el carácter. Por eso, su vuelta triunfal supuso un guantazo en la cara a todos aquellos que renegaron de él. Bilozerchev había vuelto, y su próximo objetivo era el oro olímpico en Seúl. Aunque esto ya se sale de nuestra historia, es necesario comentar que un desafortunado fallo en barra truncó su deseo de ser campeón olímpico, en detrimento de su compatriota Vladimir Artemov.

 

Fui abandonado no solo por el colectivo gimnástico, sino por la sociedad. Fui maltratado no solo en mi club, sino que en casa también tuve problemas. Mis padres no sabían qué hacer, simplemente callaron. Creo que no tenían derecho a permanecer callados en ese momento.

Y es por esta historia de superación por la que admiro a Dmitri Bilozerchev y lo considero, si no el mejor, uno de los mejores gimnastas de la historia. Y no solo yo, pues las estadísticas así lo avalan.

 

Bibliografía:

Biografía en Gymn Fourm

NY Times, “Russia’s troubled superstar“, 1988

AP News archive, “Gymnastic champions take different paths following accidents“, 1987

UPI, “Gymnast who loves risk meets trouble“, 1985

Sports Illustrated, “Daredevil who dared Dmitri Bilozerchev of the USSR has beaten the odds by coming back from a horrible car crash“, 1988

El país, “Bilozerchev: mucha gente me volvió la espalda después de mi accidente“, 1988

Smena, “Не упустить свой шанс“, 1988

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